BONAO.- Con
una inversión de 29 millones de pesos y por gestiones del senador Félix
Nova, el Ministro de Cultura, dio el primer picazo para dejar iniciados
los trabajos de remodelación, adecuación y terminación de lo que será
el Palacio de Bellas Artes de este municipio.
El obispo de
la diócesis de San Francisco de Macorís, Fausto Ramón Mejía Vallejo,
realizó la bendición del inicio de los trabajos, al tiempo que expresó
su satisfacción por la construcción de dicha obra y al senador de la
provincia por ser el gestor de la misma.
De igual
manera el profesor y escritor Julián Morillo y la Directora Provincial
de Cultura, Clariza Jiménez, expresaron su alegría por ver que su
anhelado sueño será una realidad para las presentes y futuras
generaciones que cultivan las buenas artes.
Hay hacer
uso de las palabras el senador por la provincia Monseñor Nouel y
principal gestor de la obra, Félix Nova, hizo un recuento de todas las
vicisitudes que tuvo que enfrentar en Santo Domingo en algunas oficinas
para conseguir que definitivamente Bonao, tenga un Palacio de Bella
Artes, para que tantos niños y adolescentes puedan tener donde aprender a
cultivar las diferentes facetas culturales.
El Ministro
de Cultura José Antonio Rodríguez, expresó que los pueblos necesitan
autoridades como el senador de la provincia Monseñor Nouel, “un día
llego a mi despacho con una sonrisa y un papel donde decía Bonao y me
hablo del proyecto para su pueblo, hoy estamos aquí, porque juntos
tocamos puertas para que esto sea una realidad”, expresó el funcionario
en sus palabras.
Asimismo, el
Gobernador Provincial Nicolás Restituyo, manifestó que el municipio se
viste de gala con el inicio de esta obra, la cual será de gran
trascendencia para nuestra demarcación.
Los valores
culturales estuvieron presentes, desde la presentación folclórica, el
coro de la Universidad Adventista Dominicana UNAD, las canciones de
Luiggi Arias y Alfredo Polonia, así como una pelea de gallos propio de
la idiosincrasia dominicana, asimismo hubo exhibición de los trabajos de
los jóvenes que tallan madera conocidos como los Santos de Palos de
esta jurisdicción enclavada en el mismo centro del país.

