Bonao.- El cierre de importantes plazas comerciales y el lanzamiento a las calles de cientos de empleados, ha provocado un crecimiento inesperado de la economía informal de esta localidad.
El surgimiento de decenas de vendedores ambulantes en guaguas, automóviles, motores y la colocación de mercancías de uso personal, hogar y comestibles, en calles, avenidas y hogares de barrios urbanos y comunidades rurales, es atribuido a la carencia de fuentes de empleos que afecta este municipio.
Las vías céntricas y de los sectores periféricos de aquí, los últimos meses han provocado las instalaciones de puestos de ventas de ropas de pacas usadas y nuevas, frutas, accesorios para celulares, chucherías, rubros agrícolas, freidurías, negocios que han surgido como alternativas de vida.
Los propietarios de estos alegan no tener fuentes de empleos estables, y carecer de ayudas de los sectores públicos o privados.
La economía informal que anteriormente era realizada ocultamente, hoy se realiza a plena luz del día, con el único objetivo de sobrevivir por encima de los altos gravámenes que viene impulsando en desmedro de la población, la Dirección General de Impuestos Internos, DGII.
El escenario donde operan muchos de estos negocios arrabaliza la ciudad, ya que se colocan cuatro y hasta cinco vendedores, sin que las autoridades municipales intervengan, ya que al parecer estas conocen las precariedades económicas en que se desenvuelve la población.
Aunque Bonao no cuenta con estadísticas sobre Economía Informal, se asegura que el surgimiento ha sido motivado por el desempleo reinante.
Por Tony Balbuena

